Tuesday, December 1, 2009

Oponerse a Cristo sería la definición más apropiada para la palabra «anticristo», y esa es la razón por la que nadie quiere ser identificado como un anticristo; sin embargo, la utilización de dicha expresión tiene un contexto el cual es necesario observar con detenimiento.

Anticristo fue una expresión usada por el apóstol Juan para referirse a un grupo de personas que creían y promovían una enseñanza contraria a la de los apóstoles de Jesús de Nazaret, y por obvias razones, Juan consideraba que dicha enseñanza se oponía al Cristo que ellos promovían (1ra., de Juan 2: 18).

Los apóstoles de Jesús de Nazaret, incluido Juan, promovían la manifestación de Cristo antes de la cruz, es decir, Jesús el judío, y por ello enseñaban lo siguiente:

·Andar como él anduvo y seguir sus pisadas (1ra., de Juan 2: 6/1ra., de Pedro 2: 21).

·Bautizarse así como él se bautizó (Hechos 2: 38).

·Arrepentimiento para perdón de pecados (Hechos 3: 19).

·El diablo y los demonios vivos (1ra., Pedro 5: 8).

Por el contrario, el apóstol Pablo enseñaba a Cristo crucificado (Gálatas 3: 1), ya no como judío sino como resucitado, y por ello enseñaba a:

·No conocer a Cristo según la carne, o sea, como judío (2da., a los Corintios 5: 16).

·No hay que bautizar, ya que fuimos bautizados en su muerte (1ra., a los Corintios 1: 17/ Romanos 6: 3).

·Reconciliación porque ya no hay pecado (Romanos 5: 11/Hebreos 9: 26).

·El diablo y los demonios ya no existen (Hebreos 2: 14/Colosenses 2: 15).

Por lo anterior, antes de la cruz era correcto llamar «anticristo» a cualquiera que se opusiera a la enseñanza de los apóstoles de Jesús. Pero, después de la cruz a quien se opone a esa enseñanza se le llama cristiano.

En otras palabras, cualquier persona que base su vida en la enseñanza de los apóstoles de Jesús de Nazaret y que no vea que hay dos manifestaciones distintas de Cristo, identifica como «anticristos» a los verdaderos cristianos.

Toda persona que se oponga a promover, imitar y seguir la manifestación de Cristo antes de la cruz, y que solo promueva la manifestación de Cristo después de la cruz con base en el evangelio de Pablo es considerado «anticristo».


Sin embargo es interesante observar que aunque el Ministerio Creciendo en Gracia y su presidente el Apóstol: José Luis De Jesús, Jesucristo hombre, son considerados como anticristos, así como lo fue en su momento el apóstol Pablo, hoy Jesucristo hombre y su ministerio son los únicos que honran la obra redentora de Jesús de Nazaret y no tienen en poco la sangre derramada para quitarle pecado, destruir al diablo y abrirnos un camino nuevo, el del nuevo pacto.

Conclusión: Anticristo es un género, no es una sola persona.